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Alameda de Cervantes.Monte Valonsadero.Parque de El Castillo.Las Márgenes del Duero.
Alameda de Cervantes.La Alameda de Cervantes , conocida popularmente como " La Dehesa ", es el jardín por excelencia de la ciudad de Soria , no solo por su ubicación en el mismo centro de la ciudad, donde conviven cientos y cientos de especies de vegetación, sino por su alto valor cultural y paisajístico. Es la zona verde más importante de la ciudad y el verdadero pulmón verde del casco urbano. El parque se encuentra en el centro de la ciudad, frente a la Plaza de Mariano Granados y junto al Paseo del Espolón. Hay quien en ella busca los íntimos paseos por donde caminar lentamente, la inconmensurable belleza de La Rosaleda, el delicioso alto del parque en el que se encuentra una verde pradera, las cafeterías para reponer fuerzas, fuentes de agua cristalina, farolas que iluminan las noches de tranquilidad Soriana o cómodos bancos que invitan al descanso. HistoriaLa primera noticia que hace referencia a " La Dehesa " aparece a comienzos del siglo XII , cuando después de consolidarse Soria como núcleo urbano, en 1126 el abad del Monasterio de San Millán de la Cogolla , fray Pedro, hizo una " pressura " de una dehesa para " alimentar los ganados de la comunidad extramuros de la ciudad ". Además existen noticias documentales de una iglesia con la advocación de San Andrés que junto con la de Santa María de Tera fue objeto de un largo litigio entre el obispo de Osma y el abad de San Millán acaecido en 1166, en el cual el oxomense sostenía que era de su propiedad por hallarse en su obispado mientras que el emilianense alegaba que había sido fundada por el abad Pedro. Sin embargo los autores no se ponen de acuerdo en si en realidad hacen referencia a esta iglesia o a otra situada, junto a la mencionada, en Tera. Sea cierto o no, durante siglos la dicha dehesa fue denominada Dehesa de San Andrés hasta que a principios del siglo XX se cambió el nombre por el de Alameda de Cervantes. Posteriormente en 1225 , primer cuarto del siglo XIII , la propiedad de "La Dehesa" fue donada al Cabildo de la Colegiata de San Pedro que disfrutó de esta heredad hasta el siglo XVII. Por lo tanto su uso en origen fue el de dehesa boyal de pasto, uso que aún se le daría, al menos en parte, hasta el primer tercio del siglo XX. A mediados del siglo XVI la Cofradía de la Vera Cruz comenzó la construcción del primitivo Humilladero colocando la talla de un Crucificado que recibió el nombre de Santo Cristo del Humilladero , correspondiente con la imagen que puede contemplarse en la actualidad en la parte antigua de la ermita de Nuestra Señora de la Soledad . Fue en 1594 cuando el Concejo de la Ciudad acordó la plantación de álamos , olmos y sauces ; pero no sería hasta 1621 cuando La Dehesa de San Andrés es donada al Estado del Común de la ciudad que la destinó a paseo público. Este hecho condicionó los dos espacios aún existentes y que se mantienen aún diferenciados hasta la actualidad. Durante el siglo XVII y XVIII los Condes de Gómara promovieron la ampliación de el antiguo Humilladero, proyecto que no se terminó, anteponiéndole un majestuoso pórtico y trayendo de su ermita de El Royal de Arriba la imagen de Nuestra Señora de las Angustias y el Santo Sepulcro , ambas tallas del siglo XVI. La ermita pasó desde entonces a denominarse de Nuestra Señora de la Soledad. Los grandes cambios en el jardín se realizaron en el siglo XIX y XX. En 1930 la explanada "del alto" dejo de utilizarse como dehesa boyal para ganados y posteriormente se construyó un molino de viento con estanque para regar, actualmente desaparecido. La parte baja con jardines, bulliciosos paseos y el recinto de "La Rosaleda" fue diseñada y construida después de la Guerra Civil en los años 40 al mismo tiempo que la rehabilitación de la Fuente del Campo. Descripción"La Dehesa", jardín botánico de la ciudad de Soria , es un auténtico testimonio de biodiversidad vegetal donde conocer y contemplar plantas autóctonas y otras de origen lejano y exótico. Este pulmón soriano de 9.23 hectáreas de extensión, se ha mantenido como lugar de encuentro con un relevante papel social en la ciudad. Componen la vegetación del parque 127 muestras de árboles y arbustos: 78 especies de árboles y 49 especies de arbustos. La Alameda de Cervantes se puede dividir en dos zonas claramente diferenciadas. Paseos y JardinesSituados en la parte más baja, los paseos y jardines fueron diseñados a mediados del siglo XX . Esta zona se encuentra delimitada en todo su perímetro por una verja construida en piedra arenisca cerrada por forjados ornamentales realizada hacia 1958. Además de la entrada principal, con dos puertas gemelas, situada frente a la Plaza de Mariano Granados, se abren en el vallado otros siete accesos. En esta zona se encuentran entre jardines varias fuentes, la Fuente de la Dehesa y otras dos ornamentales. Además el busto que preside los jardines, inaugurado en julio de 1935 , da cuenta del agradecimiento de la ciudad a Mariano Granados; periodista, escritor y dinamizador de la ciudad Soriana de principios del siglo XX. Gallego de nacimiento, un buen día llegó a Soria para convertirse, sin pretenderlo, en uno de sus hijos predilectos. Junto a la ermita de la Soledad en la glorieta central del parque se encontraba el popular " Árbol de la Música " plantado en 1611 junto a unos 150 olmos más, de los cuales tres ejemplares llegaron hasta nuestros días. El árbol de la música fue rodeado a finales del siglo XIX de un entramado de madera, que se sustituyo en 1924 por una estructura metálica de hierro forjado con arcos de herradura desde la que la banda de música ofrecía sus conciertos. Este árbol murió por grafiosis , y fue talado en 1988 retirando el curioso templete. Actualmente su espacio lo ocupa un castaño de indias de flor rosada traído de Alemania , tras un fallido intento de colocar un roble en su lugar. En el año 2010, se instaló de nuevo el templete alrededor del árbol de la música, guardado hasta entonces en los almacenes municipales.
Muy cercano al "Árbol de la Música" se encuentra el Monumento a los Autores de las Canciones Sanjuaneras , Francisco García Muñoz y Jesús Hernández de la Iglesia. Estas canciones son coreadas durante las Fiestas de San Juan o de la Madre de Dios e incluso en fiestas de otras regiones. El popular "Árbol de la Música" es el punto de inicio de los largos paseos que recorren el parque en tuda su extensión en torno a los cuales se pueden encontrar numerosos bares y restaurantes con terrazas. Uno de los más curiosos es el situado en la antigua Casa del Guarda , edificio de planta cuadrada y dos pisos, rodeado por un espacioso pórtico. Curioso es así mismo el palomar en forma de hórreo sobre cuatro pilastras rehabilitado hace unos años, elemento tradicional en la mayoría de los parques urbanos. El parque alberga también una cuidada rosaleda dispuesta con perfecta simetría en torno a un paseo central y dos laterales. En La Rosaleda podemos encontrar durante todo el año diversos tipos de rosales: trepadores como Paul´s Scarlet y Guineé, rosales cultivados en árbol de colores blanco, amarillo, rosa y rojo; tapizantes de la variedad Chinensis rosa y rojo y rosales grandiflora entre los que destacan el Chrysler Imperial, el Paece Meiland y el White Symphoni. Pradera de "el alto"En la parte más alta de la Alameda se encuentra una verde pradera rodeada por un tupido pinarcillo. Se accede a ella a través de La Rosaleda y de los paseos laterales. En este espacio tienen lugar durante las Fiestas de San Juan o de la Madre de Dios y las de San Saturio (patrón de Soria) la quema de Fuegos Artificiales. Durante años estuvo presidida en su parte más alta por el Monumento a los Caídos hasta que en noviembre de 2003 , el Ayuntamiento de Soria, entonces gobernado por Encarnación Redondo, procedió a la demolición del monumento. En su lugar se plantaron nuevos pinos y abetos.
Monte Valonsadero.A pocos kilómetros de Soria se encuentra este monte de Utilidad Pública que ocupa 2.793 hectáreas, recientemente declarado recientemente Zona de Esparcimiento Natural. Querido por los sorianos y admirado por los visitantes, tiene numerosos recursos perfectamente armonizados. A nivel artístico destaca el conjunto de pinturas rupestres realizadas por pastores neolíticos con variados motivos geométricos. El medio natural está formado por una caprichosa geología, habitada por bosques de robles, quejigos y pinos, que alternan con praderas con ganado vacuno. Y en el aspecto social, Valonsadero es el escenario de parte de las fiestas de San Juan y lugar tradicional de recreo. Hay instalaciones que ofrecen servicios de restauración, alojamiento e información sobre el monte.
Cómo llegar: tan solo 8 kilómetros separan a la capital del Monte Valonsadero. Para llegar hay que coger la carretera N-234 dirección Burgos y un desvío a mano derecha nos acercará a Valonsadero. Las pinturas rupestres de la zona, descubiertas por casualidad en 1951, plasman imágenes relativas a las actividades más cotidianas del modo de vida prehistórico.
Otros datos sobre Valonsadero.
Parque de El Castillo.Historia: El recinto primitivo del castillo de Soria, correspondía a la parte donde actualmente se conservan las ruinas de la torre del homenaje y la piscina siendo posible su construcción inicial de los S. IX- X, por lo tanto de factura árabe. Algunos autores atribuyen la construcción de la Torre del castillo al conde Fernán González (s. X). En el S. XIII, reinando Sancho IV, se construye el gran recinto amurallado de la ciudad. Aún se ampliaría más el recinto superior, abarcando toda la parte alta del cerro homónimo. Solo quedan restos desperdigados de lo que fue una enorme fortaleza. En dibujos de finales del XVIII se aprecia como el recinto amurallado ocupaba toda la parte superior del monte, sobresaliendo cuatro pequeñas torres, la del homenaje y el lienzo de muralla que bajaba hasta el río. En la guerra de la Independencia, gran parte del castillo fue derribado por tropas españolas, pasando a ser a lo largo del siglo XX uno de los parques de la ciudad. El parque: En la actualidad, en este amplio espacio se pueden intuir la plaza de armas en su centro y el lugar donde había un gran aljibe, en cuyo lugar se ha construido una piscina para niños. Otros edificios dentro del recinto superior son el Parador Nacional Antonio Machado, reformado recientemente; los antiguos depósitos del agua, construidos en 1960; la planta potabilizadora, actualmente en desuso; la casa del ingeniero, que es usada como biblioteca de verano; juegos infantiles, mesas y fuentes para uso lúdico. En la falda norte se encuentra también un abandonado depósito de agua (junto al que se encontraba una de las neveras de la ciudad) y el monumento al Sagrado Corazón de Jesús, construido durante el reinado de Alfonso XII. Según los historiadores también era en esta zona donde se extendía la judería, muy importante y hacia el río la desaparecida iglesia de Nuestra señora de Calatañazor. En la ladera oeste esta el cementerio de la ciudad y las desaparecidas iglesias de San Sadornil y Santiago. Entre sus valores naturales destaca la geología de la ladera este, con marcadas cárcavas, y la variedad de sus especies vegetales entre las que se encuentran cipreses, cedros, acacias, chopos, fresnos, almendros o tilos. Algunos de sus habitantes salvajes son las golondrinas, estorninos, grajillas, cernícalos, autillos, víboras, lagartos ocelados, murciélagos, ardillas, ratones de campo y algún zorro. Recientemente se ha inaugurado un nuevo acceso peatonal a este espacio desde la ciudad. Hoy, cuando la colina verde se asoma a la ciudad repartiendo panorámicas, el Castillo posee ese justo equilibrio que sólo se encuentra en algunos parques: la mezcla precisa de los espacios bien cuidados, empeñados sin embargo en no renunciar al lujo de lo salvaje. Abajo, vigilado por el edificio del Parador y las vueltas y revueltas de una carretera empinada, el Duero le besa los pies, pródigo en paisajes y hermosuras. El Castillo, es sin duda, un balcón privilegiado a la ciudad de Soria
Las Márgenes del Duero.
Las márgenes del Duero a su paso por Soria nos presentan un río entretenido en el Sotoplaya, el Paseo de San Polo, las corrientes, los puentes, San Saturio y su ermita, los serrijones calvos, las encinas y los abedules, álamos blancos y temblones, garzas, somormujos, una Sierra llamada Santa Ana, un cielo transparente sobre los versos que junto al río cantaran los poetas.
El río Duero ha sido desde que Soria comenzó a dar sus primeros pasos como núcleo habitado estable, el referente indiscutible de su existencia. La ciudad nació para proteger un vado en la importante frontera entre árabes y cristianos primero, y entre Aragón y Castilla después. El Duero proporcionaba agua y defensa, e incluso marcó el crecimiento urbanístico, siendo escaso el desarrollo de construcciones en la margen izquierda. Durante varios siglos, en torno a sus orillas se desarrollaron gran parte de las actividades industriales: tenerías, curtidurías, molinos, lavaderos de lana.incluso las actividades espirituales, pues varias fueron las órdenes que se instalaron en las orillas: los hospitalarios en San Juan de Duero, los templarios en San Polo, los cistercienses en San Agustín y por supuesto, siglos antes, el anacoreta San Saturio en una cueva al pie del Santa Cerro de Santa Ana. Con el tiempo sobre esta gruta se construiría una ermita en su honor y se le nombraría patrón de la ciudad. Durante mucho tiempo Soria le dio la espalda al río. Se le asociaba con la insalubridad y la urbe parecía crecer como queriendo alejarse de él. Pero llegó el triunvirato de poetas que con su mirada literaria devolvieron al Duero al lugar privilegiado que le correspondían. Gustavo Adolfo Bécquer lo envolvió de misterio con sus leyendas, Gerardo Diego lo dignificó pero sin duda fue Antonio Machado el que mejor lo cantó, dándole ese carácter romántico, nombrando su curva de ballesta y se convirtió en su mejor embajador. Los últimos años Soria vuelve a reconciliarse con su río. Las diferentes fases de mejora de sus márgenes y numerosas actuaciones han ido dotando de infraestructuras toda esa zona convirtiéndose en zona de esparcimiento y ocio para los vecinos y visitantes. El paseo de san Prudencio con sus numerosas zonas ajardinadas, el Ecocentro, el Museo del Agua o el Camino del Agua se unen a los recursos patrimoniales ya existentes como la muralla, el paseo de Machado o los ya mencionados enclaves religiosos. Además hay que añadir un aspecto fundamental intrínseco al propio Duero, sus valores naturales. En primer lugar la geología de su entorno, destacando la falla de Santa Ana. La fisionomía del río está bastante cambiada con respecto a su aspecto original, pues varias represas de sendos molinos, así como la presa de los Rábanos aguas abajo convierten lo que aún es un tramo fluvial de montaña en aguas tranquilas. A la vegetación propia de ribera como chopos, álamos, sauces, mimbreras. hay que añadir las de las laderas de los cerros circundantes, encinas en su gran mayoría, aunque también hay muchos arbustos propios de suelos degradados y algunas repoblaciones de coníferas y acacias en las laderas del castillo. Y por supuesto la fauna, tanto la propia del medio acuáticos (barbos, truchas, bermejuelas, cangrejos, ranas, sapos, libélulas, fochas, garzas, nutrias.) como del medio colindante (lagartos ocelados, águilas calzada, buitres comunes, gavilanes, tejones, ciervos.) Y aún hay una vertiente más del río, las actividades que se realizan en él o en su entorno. Estas van desde la pesca hasta el piragüismo, pasando por los paseos o picnic en las zonas habilitadas a tal efecto. También hay que mencionar el aspecto festivo- devocional, siendo el escenario de uno de los actos de las fiestas de San Juan y el centro de las fiestas patronales en honor a San Saturio.
__________________________________________________________ Información extraída de Ayto. de Soria. |
La Ciudad. |
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